September 29, 2024

Cuentos clásicos para grandes y pequeños: la Cenicienta

Author: Silvia Martínez
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De vez en cuando dejamos algunos cuentos clásicos, ya que merece la pena leerlos. Son cuentos de toda la vida para grandes y pequeños, los cuales también hemos disfrutado en películas. A continuación dejo la versión corta de la Cenicienta ¿Qué te parece?

Cuentos clásicos: La Cenicienta (versión corta)

Cuentos clásicos
Fuente: animationmagazine

Érase una vez un hombre que tuvo la desgracia de quedar viudo al poco tiempo de haberse casado. Años después conoció a una mujer muy mala y arrogante, pero que pese a eso, logró enamorarle.

Ambos se casaron y se fueron a vivir con sus hijas. La mujer tenía dos hijas tan arrogantes como ella, mientras que el hombre tenía una única hija dulce, buena y hermosa como ninguna otra. Desde el principio las dos hermanas y la madrastra hicieron la vida imposible a la muchacha. Le obligaban a llevar viejas y sucias ropas y a hacer todas las tareas de la casa. La pobre se pasaba el día barriendo el suelo, fregando los cacharros y haciendo las camas, y por si esto no fuese poco, hasta cuando descansaba sobre las cenizas de la chimenea se burlaban de ella.

– ¡Cenicienta! ¡Cenicienta! ¡Mírala, otra vez va llena de cenizas!

Pero a pesar de todo ella nunca se quejaba.

Un día oyó a sus hermanas decir que iban a acudir al baile que daba el hijo del Rey. A Cenicienta le apeteció mucho ir, pero sabía que no estaba hecho para una muchacha como ella.

Planchó los vestidos de sus hermanas, las ayudó a vestirse y peinarse y las despidió con tristeza. Cuando estuvo sola rompió a llorar de pena por no poder ir al baile. Entonces, apareció su hada madrina:

– ¿Qué ocurre Cenicienta? ¿Por qué lloras de esa manera?

– Porque me gustaría ir al baile como mis hermanas, pero no tengo forma.

– Mmmm… creo que puedo solucionarlo, dijo esbozando una amplia sonrisa.

Cenicienta recorrió la casa en busca de lo que le pidió su madrina: una calabaza, seis ratones, una rata y seis lagartos. Con un golpe de su varita los convirtió en un magnífico carruaje dorado tirado por seis corceles blancos, un gentil cochero y seis serviciales lacayos.

– ¡Ah sí, se me olvidaba! – dijo el hada madrina.

Y en un último golpe de varita convirtió sus harapos en un magnífico vestido de tisú de oro y plata y cubrió sus pies con unos delicados zapatitos de cristal.

– Sólo una cosa más Cenicienta. Recuerda que el hechizo se romperá a las doce de la noche, por lo que debes volver antes.

Cuando Cenicienta llegó al palacio se hizo un enorme silencio. Todos admiraban su belleza mientras se preguntaban quién era esa hermosa princesa. El príncipe no tardó en sacarla a bailar y desde el instante mismo en que pudo contemplar su belleza de cerca, no pudo dejarla de admirar.

A Cenicienta le ocurría lo mismo y estaba tan a gusto que no se dio cuenta de que estaban dando las doce. Se levantó y salió corriendo de palacio. El príncipe, preocupado, salió corriendo también aunque no pudo alcanzarla. Tan sólo a uno de sus zapatos de cristal, que la joven perdió mientras corría.

Días después llegó a casa de Cenicienta un hombre desde palacio con el zapato de cristal. El príncipe le había dado orden de que se lo probaran todas las mujeres del reino hasta que encontrara a su propietaria. Así que se lo probaron las hermanastras, y aunque hicieron toda clase de esfuerzos, no lograron meter su pie en él.

Cuando llegó el turno de Cenicienta se echaron a reír, y hasta dijeron que no hacía falta que se lo probara porque de ninguna forma podía ser ella la princesa que buscaban. Pero Cenicienta se lo probó y el zapatito le quedó perfecto.

De modo que Cenicienta y el príncipe se casaron y fueron muy felices y la joven volvió a demostrar su bondad perdonando a sus hermanastras y casándolas con dos señores de la corte.

Libro de la Cenicienta

Cuentos clásicos
Fuente: cinemablend

Cenicienta es un cuento de hadas que cuenta con varias versiones, orales y escritas, antiguas y modernas, procedentes de varios lugares del mundo; especialmente del continente eurásico.

La primera versión escrita y publicada es la del italiano Giambattista Basile «La Gatta Cenerentola» (en el original napolitano, «La gatta cennerentola»).

Posteriormente fueron publicadas las dos versiones más populares del cuento, la del francés Charles Perrault que se conoce con el título Cendrillon ou La petite pantoufle de verre (Cenicienta o El zapatito de cristal), que escribió en 1697 una versión diferente de la historia transmitida mediante tradición oral pero con grandes similitudes a la de Basile; y en 1812 la versión de los alemanes hermanos Grimm, que forma parte de la colección de cuentos de hadas («Märchen») de los Kinder- und Hausmärchen (Cuentos de la infancia y del hogar).

La versión de los hermanos Grimm varía sin embargo en muchos detalles de la italiana y de la francesa, lo que no es extraño si se tiene en cuenta que cada país europeo tenía su propia tradición oral del personaje.

Disney realizó en 1950 una versión de La cenicienta que se asemeja más a la de Perrault que a la de Basile o de los hermanos Grimm, razón por la que en Estados Unidos es la de Perrault la más conocida.

Beneficios de la lectura de cuentos clásicos y otros

Cuentos clásicos
Fuente: scholastic

Para elegir los cuentos e historias apropiadas hay que considerar la edad del pequeño, igualmente el tipo de material de su elaboración, ya que existen varios tipos: tela, plástico y cartón duro.

  • Ayuda al desarrollo de la creatividad y habilidades del lenguaje.
  • Estimulación mental.
  • Reducción de estrés.
  • La lectura de cuentos permite a los niños expresar emociones y sentimientos al identificarse con los personajes de la historia.
  • Aporta conocimiento.
  • Es un excelente recurso para inculcar el amor por la lectura desde los primeros años.
  • Amplía tu vocabulario.
  • Tendrás mayor facilidad para aprender idiomas, siempre y cuando leas libros en distintos idiomas.
  • Contribuye a la mejora de tu pensamiento analítico.
  • Mejora la atención y la concentración.
  • Contribuye a la mejora de tu escritura.
  • Brinda tranquilidad.
  • Es un entrenamiento económico.

¿Qué te ha parecido este post sobre cuentos clásicos? ¿Quieres ver los mejores juegos de mesa llenos de valores pedagógicos y educativos? ¿Buscas juegos interactivos para aprender las tablas de multiplicar? ¿Buscas libros para aprender y estudiar italiano

Este post fue publicado primero en Educación 2.0