La Disciplina Positiva, un regalo para toda la vida.

Author: Bei
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EdTech Café is a podcast series produced by the educational technology team at Stanford Medicine.

Marisa moya define la Disciplina Positiva como “un regalo para toda la vida” y yo no puedo estar más de acuerdo. Añadiendo que ella es además un regalo para nuestra vida. Hoy os comparto como mi admirada Marisa nos recuerda que el comportamiento es la solución de un niño o una niña, de 2, 5, 7 o 35 años ante un problema, un malestar, una necesidad que está teniendo y necesita satisfacer. El error, el “mal” comportamiento (socialmente inaceptado) es una oportunidad, de conciencia emocional, a validar y reconocer las emociones, y de enfoque en soluciones

Si tenéis cinco minutos, os dejo el video resumen de la
intervención de Marisa Moya en el proyecto Aprendiendo Juntos. “El castigo
no es una estrategia educativa, el castigo es inseguridad adulta”. Y el
miedo nos desconecta y acabamos provocando miedo en las personas que tenemos
que proteger, así de contundente es Marisa

Y cuando os quedéis con ganas de más, que lo haréis, aquí os
dejo el video más largo.

Para Marisa, la disciplina positiva es “sentido común y
coherencia en la vida, en la educación, en las relaciones humanas” y se
sustenta en cinco principios “que consisten en atender a las necesidades de ser
humano”.

  1. Todos necesitamos conexión, para Marisa conexión
    es la finalidad de todo ser humano, y en los niños pequeños de lo que deriva
    nuestra supervivencia. Necesitamos sentirnos valiosos y capaces. Conexión sería
    de esta forma pertenecer y además poder contribuir.
  2. Necesitamos también relaciones de respeto mutuo,
    “saber que convivimos y nos relacionamos, que tenemos experiencias en las que
    hay de amabilidad y firmeza al mismo tiempo”, amabilidad lo relacionamos en DP
    con libertad, respeto a las necesidades de los niños y las niñas y con firmeza
    nos referimos a todo lo que tiene que ver con estructura y respetar también las
    necesidades de las situaciones y de los adultos que estamos educando. Libertad
    y orden si nos lo llevamos a Montessori.
  3. “Los niños necesitan ver sus sentimientos
    comprendidos”, en DP vemos el sentimiento como “movilizador, como motor de la
    conducta”, ver debajo del iceberg que muchas veces me habéis escuchado si me seguís
    en RRSS
  4. “Los niños necesitan desarrollar habilidades socioemocionales”,
    que, desde la DP, proviene, entre otros factores, de la capacitación a través de
    la acción, haciendo,
  5. Todo esto lo hacemos a través de “la confianza y
    el afecto del educador”. Esta es nuestra tarea, este es el acompañamiento que
    necesitan los niños y las niñas, no hay nada más importante que esto.

Marisa nos recuerda que no hay un listado de herramientas que
podamos autoinstalarnos (como en la
peli de Matrix) cuando estamos en pleno proceso de cambio, de relaciones
verticales a horizontales. Nos recuerda también que nos hemos permitido, como generación,
parar y repensar como queremos cuidar la infancia y hemos puesto el foco en las
criaturas, y nos anima a girar el foco hacia nosotros. Porque todo está en
nosotros. DP no es aplicar técnicas, es cambiar nuestra forma de entender el
mundo. Me encantaría como escucharais como habla Marisa sobre la palabra límites.
“Las pautas no son reglas labradas en piedra, no es un proceso unilateral que
ha inventado alguien y que solo te  tiene
en cuenta como mero receptor, porque si así es fácil que yo logre obediencia,
la obediencia es una actuación, no es respeto, está basada en sentimientos de
miedo y culpa, esto no nos debe interesar como educadores” No, para la DP los
límites no son eso, no, los limites son “pautas que sirvan para vivir, procesos
de construcción de normas que los niños van interiorizando a medida que van a
cobrando sentido para su vida, le va encontrando la motivación y el aliento que
supone esforzarse porque permite respetarme a mi mismo, me permiten mantenerme
seguro y me permiten comprender a los demás y de la misma manera intervenir en
la comunidad con contribuciones que me hagan sentir útil y participante del bien
común.”

Nos recuerda también que en primera infancia, somos los
adultos los que informamos de los límites, añadiendo una alternativa, decirles
lo que sí pueden hacer, en vez de lo que no, porque los noes los vivimos como
una amenaza y nuestro cerebro entra en modo supervivencia. A partir de los cinco
o seis años, en los que su cerebro racional está más desarrollado, hay empatía,
entonces vamos a hacer acuerdos, vamos a buscar el compromiso, que es algo necesario
para todas las personas, y esto lo vamos a conseguir a través del respeto y de
la información, dando aliento y buscando el respeto mutuo.

Marisa decía el otro día en la entrevista que le hice sobre la primera infancia lo siguiente:

¡Cambiar la forma de pensar sobre “el mal comportamiento” para cambiar la relación con nuestros hijos! Verse parte del “mal comportamiento” infantil es el primer reto. Entender los problemas que nos enfrentan a los chicos como “solicitud de ayuda para aprender habilidades de conciencia emocional, autorregulación, comunicación efectiva…” es no solo imprescindible sino la única forma de mejorar las relaciones con la infancia para que sean alentadoras de crecimiento ¡un gimnasio emocional en cada hogar!

Marisa trata de esta forma también como el adulto puede ser
impulsor de estos comportamientos poco adaptativos, por ejemplo, a la hora del
sueño, un adulto, que se supone que debería ser fuente de seguridad para el niño
puede “enfadarse muchísimo, hacer cosas extrañísimas e incluso castigar. Castigar
con retirada de seguridad-“, con lo que los niños van a acabar desbordados,
destapados y no tienen todavía herramientas de regulación emocional. Esa es la
tarea que tenemos que proporcionarles los adultos, ser sus frenos, ser su
calma.

Marisa por supuesto también habla de adolescencia, de que
nunca es tarde, de que la primera vez que naces lo haces de tu madre y de que
en las adolescencias tú naces para ti mismo y para el mundo. “Es una obra
creativa impresionante, así hay que ver la adolescencia. Se está desapegando de
sus vínculos emocionales momentáneamente para apegarse a si mismo y al mundo
grande de la sociedad. Aquí es donde el gimnasio (emocional) empieza a notarse
más. Si lo niños tienen unas raíces fuertes, firmes, profundas, a pesar de lo
convulsa que es la etapa, de la tensión y la confusión que sienten, ahí están
sus raíces.(…) Es el momento de otro gimnasio, ahí tenemos las raíces y vamos a
empezar a extender las alas. Tenemos que volar solos. Y fíjate que tienen que demostrárselo”.
Y una frase clave “No te metas en luchas de poder, esta vez es posible que no
ganes” que aplica para esta etapa y para todas, gánate a los adolescentes, no los
ganes puede ser el resumen.

Y por supuesto no pone el foco en la culpa, no, todo lo
contrario, Marisa pone el foco en la responsabilidad, cometer errores es algo
natural en los seres humanos, lo que nos hace realmente adultos conscientes es
tener el coraje de aceptar estos errores, repararlos, amarlos y sobre todo
buscar soluciones. Algo que Marisa no dice en el video pero yo he tenido la
fortuna de escucharla en persona es lo siguiente: Si los médicos, una de las
profesiones más importantes que cuidan de nuestro tesoro más preciado que es la
salud, cuando hay un nuevo estudio respecto de un tratamiento farmacológico y
cambian la pauta a sus pacientes, no se culpan, ¿por qué debemos hacerlo
nosotros? Ahora sabemos que el castigo no favorece la construcción de
vinculaciones de apego seguro, antes se pensaba lo contrario. Vamos a
enfocarnos en nuestras fortalezas, vamos a enfocarnos en lo que si estamos
haciendo con los niños para no solo darles amor incondicional, sino que además
les llegue. Vamos a enfocarnos en soluciones y no en culpables.

Esa es nuestra tarea, no hay nada más importante, no hay nada más urgente, no hay nada más valioso. Cada minuto que inviertes en culparte es un minuto que estás perdiendo, si, si perdiendo, en buscar soluciones que permitan que la conexión y el aliento sean la ruta en vuestra relación. Que va a durar toda la vida. TODA. LA. VIDA.

Este camino solo es posible porque muchas personas se atreven (o tal vez, por una vez en la vida, se olvidan de lo que se espera que hagan) a replantearse cosas. Y cuando te cuestionas, como fue en mi caso, no salí bien parada. Me abrumó lo que vi en el espejo en el que me miré y no me resigné. No es mérito, tal vez solo necesitaba aquietar mi conciencia dañada por las preguntas que me había hecho a mi misma, a mi labor, a mis actuaciones. A partir de ahí ha habido un trabajo muy esforzado, no siempre exitoso, la fortuna que tengo, la mayor, es que encontré personas muy importantes, como tú, que también desean, que luchan, que no se resigan… y son capaces de reinventar la vida ¡GRACIAS por todo lo que me has compartido, gracias por SER!

Por favor no os perdáis el video, ayudadnos a difundir, a
compartir, a visibilizar que ya estamos cambiando un poquito el mundo a través
de esta nueva forma de entender las relaciones.

Marisa habla mucho de funcionamiento cerebral, no os perdáis los siguientes post al respecto si queréis saber algo más:

Despido el post con mi más profundo agradecimiento, a Marisa, a Mónica Cerrada y a todas las personas que han hecho posible que este proyecto vea la luz. A Jane Nelsen y Lynn Lott por su maravillosa simbiosis, a Gina y Gigi por traer este regalo a España. Y con una reflexión que compartí ayer en mis redes y en la newsletter.

Cuando yo llegué a la Disciplina Positiva, yo ya llevaba mucho tiempo “dándole la vuelta a mis calcetines”, siempre cuento que para mí no supuso un punto de inflexión en el nivel de conocimientos o interiorización, no, no fue eso. Lo que yo sentí cuando llegué a la DP fue un chute de aliento, de pertenecer a algo enorme, de poder contribuir, de enfocarnos en las fortalezas y no en los errores y sobre todo aliento, mucho aliento, gracias a la preciosa comunidad que formamos, en general, y gracias a una persona en particular, mi mentora, mi amiga, mi maestra, en el sentido de sensei, una de las personas más inspiradoras que conozco. Admiro a Marisa Moya como la joven padawan que soy a su lado y si el otro día os inspiraba en la entrevista que le hice, hoy estoy emocionada pues podéis escucharla, y enamoraros de ella, en el proyecto #AprendemosJuntos de BBVA España.

Contadme que os parece y si os ha ayudado por favor. Y si lo ha hecho, compartid por favor, gracias por ser parte de este cambio <3

Agenda Tallere

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La Disciplina Positiva, un regalo para toda la vida.
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